Siempre más que una piscina.
Cuando el agua retrocede, la superficie se transforma en una elegante terraza, un espacio que invita tanto a cenar como a relajarse al sol. A diferencia de los voluminosos toldos de piscina, los listones de plástico y las sábanas de invierno que interfieren con la arquitectura, aquí el suelo es tu refugio: una solución integrada y elegante que preserva la sensación general de tu entorno exterior.
Flexibilidad que mejora la vida cotidiana.
Con sólo pulsar un botón, puedes crear una nueva escena: desde las centelleantes profundidades de la piscina hasta una terraza amueblada lista para la tertulia. Todo ello sin renunciar a la elegancia.
Tecnología que libera espacio.
El suelo regulable en altura te ofrece dos funciones en el mismo metro cuadrado. Una solución exclusiva que hace que el espacio sea vivo, dinámico y siempre útil.